👨🍳Streaming: un menú de 2.500 partidos de fútbol
El inicio de las ligas europeas y la Champions League son indicadores de un cambio en el consumo por streaming: la oferta de fútbol por temporada ya tiende al infinito, sin saturación a la vista.
La era de los catálogos infinitos ya baña las orillas del fútbol. El sueño del fanático con todo a disposición ya es real. En los últimos 25 años, a buen ritmo, los intereses culturales como la música, el cine y la series se fueron ajustando a flujos constantes, derramándose en las plataformas, como para poder tener todo a nuestro alcance.
El deporte en vivo, y el fútbol como rey de ese ecosistema, ya construyó esa posibilidad. El streaming lo hizo posible. Cuando comiencen en horas las ligas europeas, luego la Champions y sigamos con la liga local, la Copa Libertadores y la Sudamericana, en la Argentina, estaremos en el centro de un universo con aproximadamente 2.500 partidos de fútbol por temporada, listos para ser devorados.
¿No era esto lo qué quisimos siempre?
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2.500 partidos: una dieta infinita para el fanático del fútbol
Ya lo tenemos incorporado y no nos damos cuenta: los argentinos cuando hablamos de nuestro fútbol, el doméstico, el de toda la vida, lo llamamos “fútbol argentino”. Como si el fútbol estuviera adentro y nosotros del lado de afuera. Lo señalamos y lo etiquetamos como lo diría alguien que es de otra parte.
Con permiso de Quique Wolff: no lo denominamos simplemente “fútbol”. Aclaramos, y agregamos, que es fútbol argentino cuando lo conversamos entre nosotros. Mucho más cuando algo nos fastidia o enoja, especialmente a los periodistas, y nos ponemos más afuera aún para hablar de “éste fútbol argentino”; como si hubiera otro fútbol de acá que no fuera éste. Los brasileños hablan de su futebol, a secas, y así ya saben que se refieren al suyo. Lo mismo los ingleses o los italianos: con calcio alcanza.
“En este fútbol argentino…”, dicen todavía los comentaristas radiales para hablar de cualquier partido de cada fin de semana; en especial, para narrar un padecimiento. ¿Razones sociológicas para que sea así? Ni idea, pero arriesgo: siempre nos funcionó una antena atenta y despierta para registrar el fútbol de casi todas partes y por eso lo separamos. Medirnos para arriba, más que para los costados. Mirar a Europa, jamás para los países vecinos, porque entendemos que su fútbol no merece nuestra atención. Solo Brasil inspira ese respeto.
La diferenciación interna que nos inventamos, ahora puede ser útil porque en 2025 empezamos a comprobar cómo la oferta del fútbol como espectáculo televisivo tiende al infinito y combina todas las versiones del fútbol que convoca grandes audiencias. Se viene una avalancha que mezclará días, horarios y geografías sin que nadie se preocupe por las diferencias.
Las razones acá si son claras: el streaming que no ocupa un espacio limitado. Una tendencia hacia un consumo long tail, de acceso constante, con ofertas de partidos todos los día de la semana; que competirán entre sí, con la opción de zapping (disculpen el término) si lo que vemos no nos resulta atractivo.
Datos concretos y del mercado televisivo global para la Argentina y buena parte de la región. Disney anunció su programación con el Big 5 de Europa, con la posibilidad de verlos por ESPN o de manera total por la suscripción a Disney+ Plan Premium. El concepto de marketing es perfecto: Euromanía. Nos interesa ver la cantidad de partidos que estarán disponibles en la plataforma en la temporada que comienza. Vamos al detalle:
Premier League - 380 partidos
LaLiga - 190 partidos
Serie A - 380 partidos
Ligue 1 - 306 partidos
Bundesliga – 306 partidos
Champions League – 203 partidos (estimación según la temporada pasada)
Hasta ahí tenemos la oferta del fútbol internacional por streaming, concentrado en las principales competencias de clubes. Debemos agregarle a eso, ahora sí, al fútbol argentino con la Liga Profesional de Fútbol. Un campeonato de 30 equipos que engrosa cualquier dato acumulativo. Más la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. La temporada completa de estos campeonatos entonces queda así:
Liga Profesional Argentina - 510 partidos
Copa Libertadores - 142 partidos
Copa Sudamericana - 144 partidos
La cantidad de partidos de fútbol, con el margen de error que puede tener la cuenta, nos pone por encima de los 2.500 partidos disponibles para el mercado argentino. La suscripción a una plataforma, a lo sumo dos, (lo cual en esta era de la fragmentación, no es tanto), nos da acceso a la mayor oferta de fútbol que haya tenido la humanidad.
Justamente estamos en ese instante de la historia del deporte como entretenimiento: nunca hubo tanto fútbol en vivo sobre la mesa como en 2025.
El cuerno de la abundancia
El fenómeno es planetario. Estamos en plena transición de las grillas televisivas con el fútbol en vivo como un evento puntual, a la oferta infinita de partidos mientras la nube de las tecnológicas aguante. Un artículo en The Guardian le puso nombre a esta época que no es nueva, pero que se consolida con cada renovación de derechos y evolución tecnológica: cornucopia de fútbol.
Cornucopia proviene del latín y su significado remite al cuerno de la abundancia, símbolo mitológico de prosperidad y provisión ilimitada. Se usa para describir cualquier situación de sobreabundancia y variedad sin fin. Aplicado al fútbol en streaming, en el artículo lo utilizan para dar contexto a una oferta masiva, constante y diversa de partidos. Al punto de convertirlo en un producto siempre accesible, sin escasez.
Premier League en 2025 inicia un nuevo ciclo de derechos domésticos para la televisación de sus partidos. Será una combinación de TV, streaming y apps compartida por Sky Sports y TNT Sports por los que se pagaron 6.700 millones de libras por cuatro años. Solo por los derechos domésticos.
Transmitirán un total de 267 partidos, cifra record que representa un tercio más que la temporada anterior. Combinada con la oferta de otras ligas europeas, el fútbol femenino -de gran impacto en UK- y la Champions League, a los británicos el streaming les traerá algo más de 1.500 partidos disponibles por temporada. En la Argentina estamos mil partidos por encima de su cornucopia.

Es probable que en Sudamérica haya existido un comportamiento anticipatorio de audiencia, que ahora comienza a ser más evidente en los mercados europeos: la idea de que todo el deporte debe estar disponible para su consumo. El concepto de lo premium también está cambiando y los Juegos Olímpicos fueron precursores en demostrar, que todos los eventos pueden ser accesibles de manera simultánea. Los Juegos Olímpicos fueron los primeros en matar a la TV lineal a partir de su propia naturaleza: lo convergente y simultáneo. Es el espectador el que elige qué ver y cuándo verlo.
La visión de Andrew Georgiou, presidente y director general de WBD UK & Ireland y WBD Sports Europa, ayuda a entender cómo se consolida esa transición del fútbol y el deporte en vivo desde las grillas televisivas a la explosión del streaming total. Esto es lo que destaca el texto en The Guardian:
Sobre el impacto del streaming
“La llegada del streaming y las plataformas digitales ha impulsado la elección y la opción del consumidor, lo que se está convirtiendo en la verdadera ventaja en el deporte. Antes, la oferta editorial era limitada en canales lineales individuales. Esto es una evolución continua, algo realmente positivo: ahora podés conseguir prácticamente cualquier partido de fútbol que quieras”.
Sobre el valor del deporte premium
“La visualización bajo demanda ha crecido a medida que el streaming ha crecido, pero el deporte premium sigue siendo la opción más importante para ver contenido y su relevancia es cada vez mayor. En cuanto a la publicidad y a los anunciantes, veo resiliencia en el deporte. En cuanto al contenido no deportivo, su presencia está disminuyendo gradualmente en televisión y medios digitales. La clave del deporte es garantizar audiencias en un entorno mediático fragmentado”.Sobre la “cola larga” y el volumen de partidos
“¿Seguirán teniendo los mismos índices de audiencia partidos como el Manchester United vs. Liverpool? Sí, pero al sumar 100 partidos, la consecuencia natural es una cola más larga de audiencias más pequeñas. Sin duda, este año los consumidores tendrán la mayor y más amplia oportunidad de ver fútbol, y aunque habrá una audiencia total mayor, el tiempo disponible para ver contenido deportivo es limitado”.
La abundancia avanza
Hay un contexto aún mayor para entender este cambio. Si FIFA y DAZN instalaron el concepto del free streaming con el Mundial de Clubes (DAZN ya le puso nuevamente cerrojo a todo), ahora ese modelo de negocios se ve semejante en el acuerdo entre UFC y Paramount+ a partir de 2026. Skydance, compañía presidida por David Ellison, gestiona los activos de Paramount y según dicen los medios de industria en Estados Unidos, su foco en el deporte es vital.
UFC y Paramount cerraron un negocio de 7.700 millones de dólares por siete años, para ofrecer sus 30 fights nights y 13 veladas premium, sin costo extra más allá de los 12.99 dólares por suscripción mensual. Ese paquete pay per view cuesta casi 80 dólares por noche de combate en el esquema actual de ESPN+. Paramount espera también poder negociar la UFC fuera de Estados Unidos, a medida que los acuerdos vigentes se completen. Mientras tanto, con el cambio de modelo, el fanático de UFC norteamericano se ahorra más de 1.000 dólares el año. UFC para todos y todas.
Los dueños de los derechos y las ligas deben trabajar más que antes para que sus contenidos sean primero detectados y luego elegidos.
El flujo constante de partidos, todos los días y con múltiples competiciones en paralelo, reformula el criterio de éxito de las transmisiones deportivas: ya no es un asunto de maximizar la audiencia de cada partido, sino que se busca mantener al aficionado conectado el mayor número de días y horas posibles. Las plataformas de streaming tienen los recursos para la retención de esa audiencia. Los dueños de los derechos y las ligas deben trabajar más que antes para que sus contenidos sean primero detectados y luego elegidos. Esa tarea sí que es nueva.
El modo de ofrecerlos también apela a la innovación. Tal vez se me escapa otro caso, pero es la primera vez que veo una suscripción a un servicio de streaming que se segmenta por edad, como hace DAZN en España con su Tarifa Joven -30. Los menores de 30 años pagarán un 30 por ciento menos por su acceso a los contenidos. DAZN lo promociona con imágenes de iconos deportivos que se encuentran en esa franja etaria.
2.500 partidos…¿alguno bueno para ver?
Nadie espera ver 2.500 partidos por temporada. Creo que nadie quiere tampoco vivir con una persona que aspire a verlos, pero eso al final está en cada uno. Si la idea de oferta infinita de música la inventó Steve Jobs para el iPod y la consolida de modo genérico Spotify, el fútbol aparece como pieza central del negocio del streaming audiovisual con su menú abundante de ligas y campeonatos.
No hay todavía saturación a la vista. Estamos en el inicio de una nueva etapa sobre cómo será ver el fútbol en vivo. En los próximos años sabremos si pensar en términos de éste fútbol argentino, como ancla emocional para elegir qué futbol mirar, seguirá vigente como ecuación definitiva dentro del cuerno de la abundancia.
El streaming infinito del fútbol finalmente llegó y era esto: lo nuestro mezclado con todo lo demás, en un loop eterno, todos los días, a cada momento, sin principio ni fin.
De ahora en más será así. Como dicen todas las cuentas de fútbol en redes sociales, que parecen manejadas por un único CM…
Opiniones⁉️
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Hasta la próxima,
mg.








